Situación de la mujer directiva en España

20/05/2015

Atype
Número de mujeres en la cima del mundo de los negocios - Las mujeres son el recurso natural menos aprovechado del mundo. - Mundialmente, las mujeres ocupan un 24% de los cargos directivos (3 ppt + 2012). - La proporción de empresas con una mujer consejera ha aumentado del 9 % al 14%.
- Sólo un 19% de los consejeros de todo el mundo son mujeres. - Los países emergentes, y particularmente el sudeste asiático, superan a las economías tradicionales en mujeres directivas, con un 29% frente al 25% de la UE, el 23% en Latinoamérica y el 21% en Norteamérica.Las direcciones funcionales están ocupadas en un 21% por mujeres. En marketing, RRHH y asesoría jurídica se supera el 30%, pero en las direcciones ¿ nancieras, comerciales y de negocio, posiciones desde donde se accede a la dirección general con mayor frecuencia, los porcentajes bajan hasta el 15%. En la alta dirección de las compañías, presidentes, consejeros delegados y dirección general, las mujeres no llegan al 11%, lo cual está por debajo de la media europea (16,6%), y muy lejos del objetivo del 40% establecido por la Ley de Igualdad para el 2015.
Las principales barreras para las mujeres directivas españolas son: ? La di¿ cultad para conciliar. ? Los patrones masculinos presentes en algunas empresas. ? Los sistemas de promoción cuando no son objetivos. ? La menor visibilidad de las mujeres. ? Los estereotipos de género.
¿ESTAMOS ANTE UN TECHO DE CRISTAL O DE CEMENTO?
¿SE DEBE ACTUAR O REGULAR EN ESPAÑA? Las leyes españolas no han tenido efecto, dado que no había sanciones por el incumplimiento. Las cuotas no gustan en general a nadie porque va en contra del principio de la meritocracia, pero la legislación vinculante hace trabajar en la igualdad de género: Noruega (40%), Francia (+ 14.4 hasta 26.8%), Holanda (+8.7 hast 23.6%), Italia (+8.4 hasta 12.9%). La Comisión Europea está presionando a los Estados miembros a mejorar sus indicadores voluntariamente, advirtiendo de que si no se cumplen, impondrá sanciones.
El CAMINO HACIA UN LIDERAZGO INTEGRADOR Es mejor actuar por convicción que por imposición pero los gobiernos pueden ayudar a acelerar los cambios necesarios, estableciendo mecanismos que ayuden a las empresas y a las propias mujeres, y contribuyendo a un cambio cultural, eliminando los estereotipos de género. Las organizaciones tienen un papel clave en la retención del talento femenino y en el impulso de la mujer hacia la dirección. Solo la acción combinada de todos los agentes implicados conseguirá un incremento signi¿ cativo de la presencia de las mujeres directivas.
CONCLUSIÓN La igualdad de género aún no es una realidad, pero cada vez estamos más cerca. Tampoco es una cuestión sólo de igualdad social, sino que está asociada a una economía más fuerte. Un progreso signi¿ cativo sólo puede alcanzarse actuando en todas las áreas, mediante medidas impulsadas por los gobiernos, las compañías, los líderes, los cazatalentos, las escuelas de negocios y las propias mujeres. Romper el techo de cristal es un largo proceso, y la parte más difícil es cambiar actitudes. Afortunadamente para las mujeres españolas, la evolución está encaminada porque no es sólo lo que hay que hacer, sino que también es un buen negocio y es necesario para la sociedad en general.
¡EL CAMBIO ES NECESARIO! Lo que parece evidente es que la situación no es buena, ni para las mujeres, ni para la sociedad. Los estudios demuestran correlación entre las empresas con un número signi¿ cativo de mujeres en sus equipos directivos y los resultados económicos. La creciente inÀ uencia de las mujeres en las decisiones de compra e inversión, es un hecho que las compañías deben tener en consideración. Los equipos mixtos aportan más valor en la toma de decisiones.
La distribución de mujeres y hombres en los sectores de la economía española muestra un fuerte sesgo de género. Entre los cinco sectores preferentes, sólo coinciden en el sector de Ventas y Consumo. Sin embargo, las mujeres continúan estando subrepresentadas en los cargos directivos. Las mujeres españolas representan el 60% de los licenciados en España, y el 45% del mercado laboral, pero sólo un 11% está en la alta dirección